DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

1). El Partido CAUSA POPULAR se nutre de hombres y mujeres de distintos orígenes políticos, con una conjunción de ideales, con la convicción profunda que en este segundo decenio del siglo XXI es urgente la necesidad de convocar a la concreción de la actualización de formas y contenidos de la política.
Entiende que la política es un medio para la construcción del bien común; la herramienta para transformar con justicia y dignidad a la sociedad.
CAUSA POPULAR, expresa en su nombre, la preocupación y dedicación por los que menos tienen; la búsqueda de la equidad para nuestro pueblo, el trabajo y la solidaridad generosa, la lucha igualitaria y la conquista social, la creatividad y la celebración.
Hacemos nuestros los conceptos del Papa Francisco en su última Carta Encíclica “Fratelli Tutti”, sobre la política:

Para muchos la política hoy es una mala palabra, y no se puede ignorar que detrás de este hecho están a menudo los errores, la corrupción, la ineficiencia de algunos políticos. A esto se añaden las estrategias que buscan debilitarla, reemplazarla por la economía o dominarla con alguna ideología. Pero, ¿puede funcionar el mundo sin política?” 

“Una vez más convoco a rehabilitar la política, que «es una altísima vocación… porque busca el bien común»; y propone una reflexión crítica sobre la acción desempeñada: “¿para qué? (hacer política) y en qué avanzó el pueblo?” (2.020)

2). La acción política que se propone el partido CAUSA POPULAR, requiere profundizar nuestro antiguo y siempre renovado espacio de reflexión y militancia; diálogo, estudio y discusión para ubicarnos en un mundo, en un tiempo determinado y en la historia.

Tiene una VISIÓN política que deviene del mandato y proyecto inconcluso de los Libertadores desde la época de la Emancipación de América.

Esa visión de pensar “de dónde venimos, quiénes somos y para qué estamos”; entender qué hicieron los que vivieron antes, cuáles eran sus valores; qué era lo que defendían, es el legado que dejó el Presidente de CAUSA POPULAR, el compañero Salvador Cabral Arrechea en toda su trayectoria personal, antes de partir definitivamente, el pasado 1 de febrero de 2020.

En su libro “Artigas y la Patria Grande” nos dice: “nuestra Patria construye y deconstruye su soberanía y libertad tozudamente desde el siglo XIX”.

En ese tiempo, los caudillos federales defendieron con su coraje, su conciencia nacional y su propia sangre, los intereses de cada región argentina. Y por eso viven: por los valores que dejaron y la vigencia de sus ideas.

CAUSA POPULAR ES LA CONTINUIDAD DE ESA LUCHA LEJANA.

3). Somos argentinos, latinoamericanos, litoraleños y misioneros, en la medida en que nuestro Movimiento levanta como bandera reivindicatoria la identidad regional, nacional y latinoamericana como punto ineludible de nuestra existencia democrática y la única manera de vivir en libertad.
Tenemos como legado, las banderas de San Martín, Belgrano, Bolívar y los Caudillos. Caudillo viene de “caudal” y es una palabra que indica lo colectivo. Como lo fuera Don José Gervasio Artigas, defendiendo los derechos de los pueblos de las regiones en un verdadero programa federal; y Andresito, el caudillo indio, Defensor de Las Misiones, la más alta expresión popular de la lucha social y americana, que marcharon juntas en las guerras de la Independencia.
Nos identificamos también con el Yrigoyenismo revolucionario, que fue abriéndose paso, con años de sacrificio, para lograr la democracia en la Argentina.
Somos, por supuesto, herederos e hijos del 17 de Octubre de 1945, la pueblada más grande que cambió la historia del siglo veinte y que dio nacimiento al peronismo, que con Perón y Evita, dejó para siempre en las manos de los trabajadores, conquistas sociales fundamentales.
Las Islas Malvinas, sigue siendo nuestro suelo a reintegrar. El 2 de Abril de 1982, el pueblo argentino y los hermanos de la Patria Grande comprendieron instantáneamente que era una gran gesta contra el Imperio Británico y su aliado, los Estados Unidos, sumada hoy a las cuestiones históricas y estratégicas aún pendientes.
La ACCIÓN de CAUSA POPULAR reitera su propósito de continuar aportando en la transformación de Misiones en la sociedad moderna, solidaria, creativa y donde siga siendo gratificante vivir en familia. Asimismo, participar activamente en la construcción de una Argentina soberana, con democracia política real, con desarrollo, independencia económica y justicia social; con total integración personal y social de la mujer y con plena participación política, económica y cultural, para que el sueño de la reunificación de América Latina sea una realidad, con el consiguiente fortalecimiento del Mercosur. Solo así América Latina podrá ser reconocida como el bloque Internacional de pertenencia desde donde debatir y defender integralmente todos los aspectos que se refieren a las cuestiones globales e internacionales, en representación de los más de 20 países que la integran, antiguamente divididos por intereses ajenos a su propio desarrollo.

4). En la provincia de Misiones -nuestro “Abambaé”-, la historia nos legó un modo de ser que hunde sus raíces en la grandiosa comunidad nacida de la conjunción jesuítico-guaraní.
Nuestro misionerismo toma como ejemplo el proyecto de las antiguas Reducciones misionales de los jesuitas, que se basaron en la solidaridad de la organización guaranítica, que contemplaba el interés colectivo por sobre el individual.
Porque como nunca se avanza sin memoria y para honrar dicho legado, el partido CAUSA POPULAR será siempre constructor de la solidaridad y el desarrollo económico social equitativo de la Provincia, que exprese las aspiraciones e intereses del conjunto de los sectores locales y nacionales de la producción, el trabajo, el desarrollo científico y tecnológico, la creación cultural y todo aquello que demanda nuestro pueblo en su andar histórico hacia el futuro.

5). CAUSA POPULAR revisa y reafirma sus principios en un presente signado por la pandemia de Covid-19 que dejó al descubierto en el mundo una alta y escandalosa concentración de la riqueza y una pavorosa pobreza; falsas seguridades, y la incertidumbre del mañana.
En ese marco, el pueblo argentino fue protagonista de una dura batalla para vencer la otra pandemia iniciada en el 2015, desatada por un gobierno, convirtiéndose en una de las experiencias neoliberales de mayor dureza que se tenga memoria.
Bajo la premisa “menos Estado y más mercado” se instauraron los tarifazos y aumentos de precios, cierre de fábricas medianas y pequeñas, desempleo, pobreza y una colosal deuda externa generada para realizar una fracasada campaña electoral presidencial, que ha condenado al país a la dependencia de las finanzas usureras internacionales por más de cien años, limitando la autonomía, la vida del 50% de las familias y por consiguiente, el futuro de la nación.
La dirigencia y militancia de CAUSA POPULAR, en 2019 convocó al pueblo de Misiones a derrotar el régimen de ajuste y anulación de derechos adquiridos por el pueblo argentino; y fue parte definitoria del contundente triunfo, que demostró una vez más que el proyecto popular no está muerto.
Asediado sin descanso por el contubernio económico-financiero, mediático, y judicial, el nuevo gobierno enfrenta desde que asumió, una tarea titánica para reconstruir y dar respuestas –una vez más – a la inequidad de una Argentina arrasada, reuniendo las fuerzas debilitadas, pero no vencidas, del frente nacional.

6). CAUSA POPULAR, antiguo pero siempre renovado espacio político resolverá desde sus órganos de dirección, las alianzas y/o acuerdos con partidos y/o frentes políticos, tanto nacionales como provinciales que conformen el campo nacional y popular, y que estén dispuestos a la defensa de los intereses de la Nación y la provincia.
Así, desde el año 2003 se constituyó en organización fundadora e integrante del Frente Renovador de la Concordia Social, que ponía en marcha una nueva política en la provincia de Misiones, aportando con sus militantes, dirigentes electos, funcionarias y funcionarios, iniciativas que fueron sumando y significando un avance en el crecimiento y bienestar de la familia misionera.
Transitamos tiempos críticos, de avances científicos y tecnológicos nunca vistos. Una lucha sin cuartel por la hegemonía en el dominio del poder del Mundo. Y una desigualdad social inhumana, cruel y sin piedad. Vivimos en América Latina, el Continente de mayores desigualdades sociales. Sin embargo, no parece estar todo perdido aun, ya que se manifiestan nuevas expresiones de los pueblos que nos hacen renacer las esperanzas, justamente en este “Continente de la Esperanza”, como denominó a la Patria Grande latinoamericana el recientemente santificado por el Papa Francisco, San Juan Pablo II. Méjico, Argentina, la recuperación de Bolivia y el nuevo camino emprendido por las multitudes chilenas en las calles, todos reclamando justicia social, derechos, comida, viviendas, trabajos, dignidad, pareciera que la sociedad en ebullición, se niega a renunciar a la libertad, la solidaridad y la dignidad que otorga la soberanía popular heredada de los comuneros de la península ibérica antigua que luchó ocho siglos contra los moros y logro expulsarlos. Es el trillo que nos traza la historia, lleno de complejidades a enfrentar. Y que, unidos a nuestros pueblos con inteligencia y coraje, lograremos la Victoria.